la nueva cultura

“Hemos sido reconocidos. Con la espada de la palabra, has desgarrado la más densa tiniebla de nuestro corazón.”

Así Habló Zaratustra, Nietzche

Entregarse a una honorable tarea,

dar gloria y tiempo a quien se lo merece.

Correr lámparas e iluminar lo perdido

lo que todos tienen por olvidado o de poco valor,

pero conserva un tesoro de poder y fuerza para todo el resto.

Es necesario trabajar en este sentido:

llevar la luz adonde se requiere,

mostrar aquél horizonte nuevo de energías

que el hombre aún no aprovecha.

Y de eso, de la pequeñez, de aquella presunta “insignificancia”,

crear una fortaleza, una vivienda.

Y allí, en el pequeño reducto de confianza

hablar de todas las cosas que nos interesen

y descubrir los vértices ocultos de la realidad

y con sorpresa despertar como gigantes,

y reír por los múltiples sentidos

y alegrarnos de que nada estuviera acabado

sino todo lo contrario, recién comenzaba.